Durante la campaña presidencial, Abelardo de la Espriella propuso reducir el tamaño del Estado colombiano hasta en un 40 %, mediante la eliminación o fusión de ministerios, entidades y cargos públicos. La propuesta fue presentada como parte de un programa de ajuste fiscal, descentralización administrativa y reducción del gasto público. De concretarse, supondría una de las mayores reestructuraciones del aparato estatal colombiano en décadas, una apuesta cuyo alcance fue anunciado con mayor precisión que sus mecanismos de ejecución.