Espriella fija la meta de crecer al 7% anual vía reducción de impuestos, desregulación, expansión energética e inversión privada, como eje de su 'país milagro' 2026-2030. Es una cifra que ningún gobierno colombiano reciente ha sostenido por un cuatrienio completo —el promedio histórico ronda la mitad de eso—, lo que la hace más una aspiración de campaña que una proyección con respaldo técnico declarado.
Vale la pena cruzarla con el resto del paquete económico: menos impuestos y menos Estado (ver promesa de reducción del 40%) suelen significar menos inversión pública en momentos donde la inversión privada aún no compensa esa caída, así que el crecimiento prometido depende de que el sector privado responda más rápido y con más fuerza de lo que históricamente ha respondido en el país.