Abelardo de la Espriella ratificó que terminará la 'Paz Total' de Petro y suspenderá las negociaciones con grupos armados, sin nuevas concesiones políticas o judiciales. Su apuesta es el sometimiento a la justicia y la ofensiva militar, justo cuando medios como El País señalan la crisis de seguridad más aguda en dos décadas.
El plan deja una tensión sin resolver: la vía militar ha mostrado límites frente a economías ilegales fragmentadas, y cerrar de golpe las mesas de negociación puede devolver a las armas a quienes ya estaban dispuestos a desmovilizarse