Abelardo de la Espriella prometió restablecer las relaciones diplomáticas con Israel, rotas por Petro en 2024 en medio de la guerra en Gaza, y la presentó como un giro hacia 'un amigo leal y un aliado firme'. A diferencia de otras promesas que quedaron solo en discurso de campaña, esta ya empezó a moverse: la reiteró tras ganar la presidencia, lo que sugiere que será de las primeras en ejecutarse.
El cambio no es solo simbólico: redefine el lugar de Colombia frente al conflicto en Medio Oriente y rompe con la postura que el país mantuvo bajo Petro en organismos como la ONU y la CIDH —los mismos que De la Espriella ya cuestionó abiertamente—