Espriella promete recuperar el control territorial del país en 90 días, vía fortalecimiento militar, inteligencia, tecnología y el abandono total de la negociación con grupos armados —la misma decisión que ya había anunciado al prometer el fin de la 'Paz Total'—. El plazo es la parte que más llama la atención: ningún gobierno reciente ha logrado revertir el control territorial fragmentado del país en menos de un periodo completo, y la oferta de hacerlo en tres meses funciona más como gesto de campaña que como cronograma realista.
Vale la pena vigilar qué tan medible será esta promesa una vez en el poder: 'recuperar control territorial' es un concepto amplio que puede terminar definiéndose después, según convenga, en lugar de con indicadores claros desde el día uno.